11 de marzo de 2013

¡Combate la calvicie!





La alopecia androgénica masculina es una de las enfermedades más comunes en el hombre. Más allá del problema dérmico que refleja, constituye todo un quebradero de cabeza estético. Sobre todo cuando se produce a una edad temprana, la calvicie puede llegar a convertirse en una fuente de inseguridad para quien la padece. Sin embargo, en los últimos años parece que la tendencia está cambiando. La moda y el deporte han contribuido a difundir una idea alternativa de la belleza masculina, potenciando la idea de que el hombre con la cabeza afeitada no tiene por qué perder ni un ápice de su atractivo. Y para los que no lo tienen tan claro y no se ven a la altura de un Guardiola o un Bruce Willis, en el mercado pueden encontrar cada vez más tratamientos para la alopecia

La cosmética al servicio del hombre con alopecia
La solución más habitual para tratar de minimizar y frenar los efectos de la pérdida y debilitamiento del cabello es recurrir a productos cosméticos o farmacológicos. En su gran mayoría pueden adquirirse en cualquier farmacia en general y cuentan con un alto índice de efectividad. Su precio competitivo los sitúa en cabeza de los tratamientos para la calvicie, pero exigen un cierto nivel de paciencia y persistencia. Por mucho que la publicidad nos muestre resultados espectaculares en plazos de tiempo imposibles, hay que recordar que la realidad es otra bien distinta. Para evaluar sus efectos es necesario esperar entre tres y seis meses. A parte de los cosméticos capilares, los fármacos tipo Ketoconazol, Finasteride, Minodixil o Dutasteride ofrecen un alto rendimiento. 

Remedios naturales contra la calvicie
Pero para aquellos que no lo tengan demasiado claro y prefieran decantarse por soluciones más naturales a la hora de atajar su calvicie, también hay toda una gama de productos disponibles. Eso sí, en su mayoría están orientados solamente a la conservación y al fortalecimiento del cabello restante, no a su regeneración. Para ello habría que recurrir a técnicas quirúrgicas como los implantes. La lista de elementos alternativos a los fármacos y cosméticos está encabezada por el Saw Palmetto, una hierba usada también en tratamientos prostáticos y que bloquea la síntesis de la hormona DHT (responsable de la pérdida de pelo). Le sigue la raíz de ortiga, con propiedades similares. Los suplementos vitamínicos constituyen un refuerzo ideal, sobre todo si contienen vitamina A, E y B. El poder antioxidante de la primera estimula la producción sebácea saludable en el cuero cabelludo, mientras que la vitamina E revitaliza su circulación sanguínea y la vitamina B produce melanina para darle un aspecto sano. Hay quien defiende la eficacia de los tratamientos con aceite caliente o los parches de ajo, jengibre y cebolla. Pero para los que temen las consecuencias de tal mezcla olfativa, el té verde y sus propiedades antioxidantes o los aceites esenciales de lavanda prometen un acabado más aséptico. Ahora solo queda elegir el tratamiento que mejor se ajuste a las necesidades de cada uno. 

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