29 de abril de 2013

Tratamientos naturales para la impotencia masculina




La impotencia es uno de los problemas que más preocupan a los hombres. De hecho, para un porcentaje muy elevado tiene tanta relevancia como otras patologías del grado y el alcance del cáncer de próstata o de pulmón. Y es que no hay que olvidar que la salud sexual juega un papel muy importante en el equilibrio integral y el bienestar de las personas. Cuando el hombre empieza a percibir las primeras señales de que algo no marcha bien en sus relaciones íntimas, debe pensar en ponerle remedio. La medicina natural puede ser útil en un primer momento. Veamos cómo. 

Afrontando la disfunción eréctil
La impotencia masculina puede tener diversos orígenes, pero el factor psicológico suele tener bastante importancia en su desarrollo. El estrés, la falta de confianza, la fatiga o los problemas de pareja pueden bloquear la capacidad eréctil del hombre. Aunque todavía pesa un antiguo tabú sobre los pacientes que sufren esta patología que les impide hablar abiertamente de ella, es mucho más frecuente de lo que creemos. No en vano, se considera que una mayoría de los hombres sufren algún episodio más o menos esporádico a lo largo de su vida sexual activa. Urólogos, sexólogos y terapeutas coinciden en subrayar la importancia de un diagnóstico precoz de la impotencia. No solo es un problema sexual, sino que puede ocultar algún tipo de complicación cardiovascular. Cuando antes se diagnostique, más eficaz será su tratamiento. A día de hoy no existe curación posible, pero la mejora de la calidad de vida gracias a fármacos para la impotencia o terapias alternativas es notable. 

Remedios naturales para la impotencia
En los casos menos severos de disfunción eréctil puede echarse manos de algunos trucos naturales y muy asequibles. La alimentación y los hábitos de vida saludables son esenciales a la hora de combatir los factores psicológicos y vasculares que afectan a la calidad de la erección. El ginseng puede ser un complemento nutricional muy positivo, pues su efecto vasodilatador mejora la circulación sanguínea en el pene, al igual que el jugo de jengibre. ¿Quién no tiene ajo y cebolla a mano? Pues ambas hortalizas poseen efectos afrodisíacos, aumentando la libido y la energía sexual. Masticarlos crudos o incorporarlos a una ensalada fresca ayudará. No hay mal aliento que valga en este caso. Otros alimentos que tienen efectos positivos sobre la potencia sexual son la zanahoria, los espárragos, los dátiles o las uvas pasas. Todos ellos actúan mejorando la circulación y, por ende, el funcionamiento de los vasos sanguíneos genitales. Si estos remedios naturales se revelan poco efectivos, siempre cabe recurrir a los tratamientos con medicamentos para la impotencia o a la terapia conductal. ¡Que la impotencia no coarte tu sexualidad!

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